ODONTOLOGÍA AVANZADA
La sonrisa que siempre soñaste, más cerca que nunca.
Los empastes infantiles son un tratamiento que repara los dientes de leche o permanentes jóvenes afectados por caries o pequeñas fracturas. El objetivo es detener el avance del daño, devolver la forma y función del diente, y evitar que el problema afecte a la salud general de la boca.
En nuestra clínica realizamos este tratamiento de forma rápida, indolora y adaptada a los niños, utilizando anestesia local y materiales estéticos del color del diente para que el resultado sea natural. Antes de empezar, explicamos cada paso de manera sencilla para que el pequeño se sienta tranquilo y confiado.
La pulpotomía es un tratamiento que se realiza en dientes de leche cuando la caries ha avanzado hasta afectar la pulpa (nervio) de la corona, pero la raíz todavía está sana. Su objetivo es mantener el diente en boca hasta que se caiga de forma natural, evitando extracciones prematuras y manteniendo el espacio para el diente definitivo.
Este procedimiento es común en odontopediatría y se lleva a cabo bajo anestesia local para que el niño no sienta dolor. Consiste en eliminar la parte dañada de la pulpa, desinfectar la zona y colocar un material especial que proteja la raíz. Finalmente, se sella el diente con un empaste o, en muchos casos, con una corona infantil para reforzar su resistencia.
El mantenedor de espacio es un dispositivo dental que se utiliza en niños cuando pierden un diente de leche antes de tiempo. Su función es conservar el espacio necesario para que el diente permanente pueda erupcionar en la posición correcta, evitando problemas de alineación y mordida en el futuro.
Estos aparatos pueden ser fijos o removibles, y se fabrican a medida para adaptarse perfectamente a la boca del niño. Son cómodos, seguros y no interfieren en la alimentación ni en el habla.
La ortopedia dentofacial es una especialidad de la odontología infantil que se encarga de corregir y guiar el crecimiento de los huesos maxilares y la posición de los dientes durante el desarrollo del niño. Su objetivo es lograr una mordida correcta, una buena estética facial y prevenir problemas futuros.
Este tratamiento suele iniciarse en edades tempranas, cuando los huesos están en crecimiento y es más sencillo modificar su posición. Para ello se utilizan aparatos ortopédicos (fijos o removibles) diseñados a medida, que ejercen fuerzas suaves y controladas para estimular o frenar el desarrollo de los maxilares según sea necesario